Confía y cree.
Oye,
oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí, y respóndeme.
(Salmo 27:7)
Todos
tenemos inquietudes y esperamos una respuesta de parte de Dios pero en lo que
hemos fallado hoy es en no saber adorar y bendecir el nombre del Señor porque de
nuestro corazón no nace una alabanza, no está naciendo algo nuevo de nuestro corazón
y decimos: Señor respóndeme… pero Él nos dice: pero que haces tú para que yo
pueda responder… cada uno de nosotros tenemos luchas durante todo el día, desde
cuando nos levantamos hasta que nos acostamos ahí diferentes luchas, quizás le
toco vivir una mala actitud de algún compañero en el trabajo, malas palabras,
vamos pasando proceso tras proceso durante todo el día y eso a veces nos agota
y nos cansa porque es una batalla, una pelea constante, no es solamente de un día
sino de los 365 días del año y cada año que pasa esto se vuelve cada vez más
fuerte, las luchas son más fuertes porque cada año que pasa vamos creciendo y
si las luchas no son más fuertes es porque no hemos crecido pero el Señor nos
dice que tenemos batallas, luchas diarias y tenemos un clamor delante de su
presencia.
Hoy
para ser un creyente verdadero debemos tener valentía, Pablo le exhortaba a Timoteo
diciendo: Porque no nos ha dado Dios
espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. (2 Timoteo
1:7) hoy tenemos un espíritu de poder, amor y de dominio propio es por eso
que hoy podemos vencer las luchas porque el Espíritu santo esta en nosotros y
el Espíritu santo es poder, amor y dominio propio es por eso que nos enseña a
caminar en el Señor porque si no fuera así nuestro testimonio no sería bueno
pero es difícil ser un cristiano verdadero, cuesta mucho por las luchas que
tenemos diariamente. es por eso que las personas nos están mirando, nos observan, cada
cosa que hacemos ellos están pendiente y nos están mirando pero el Señor nos
manda ser valientes porque para enfrentar al mundo hay que ser valiente, hoy
para ser un cristiano hay que ser valiente.
Hay
países donde los cristianos son atacados incluso muchos cristianos tuvieron que
abandonar su país por ser atacados pero el Señor a través de su palabra nos
dice que tenemos un espíritu de poder, amor y de dominio propio, tenemos al Espíritu
santo porque es el que nos guía, el que nos encamina a toda verdad que cuando
vamos a cometer algún pecado nos advierte de las malas consecuencias y nos
dice: no es correcto lo que haces… y también el Espíritu santo es el que maneja
nuestra vida no como un títere pero si a veces nos dice: para… y nosotros tenemos que decidir si lo hacemos o no lo hacemos eso va estar bajo nuestra voluntad y se
llama libre albedrío pero hoy nuestro libre albedrío está bajo la voluntad de
nuestro Dios, hoy estamos bajo la voluntad de Dios.
Es
algo difícil a veces ser un verdadero cristiano, a lo mejor para David era un
momento de dolor para el donde decía: Oye, oh Jehová, mi voz… porque el
sentía a lo mejor alzar la voz de gritar, estaba clamando y sentía que Dios no
le escuchaba, sentía que Dios no estaba ahí, necesitaba ese respaldo, Oye, oh
Jehová, mi voz… es como si estuviera diciendo: oye, oh Jehová mi clamor…
necesito Señor que oigas mi clamor… todos queremos que Dios oiga nuestro clamor,
todos tenemos una petición delante del Señor pero nos falta decirle: por favor Señor
oye mi clamor… óyeme necesito una respuesta… necesito una respuesta pronta… y
como iglesia debemos estar unidos en esto, en este clamor pero lo que pasa que
cada uno está bajo sus propias necesidades y no vemos la necesidad puntual que
como iglesia podemos tener, como iglesia debemos buscar la unidad, a lo mejor
puede ver unidad pero nos puede faltar estar más juntos y no ir a nuestra congregación
con el pensamiento de que si no vamos van a decir porque no fuimos sino que
vamos porque vamos adorar el nombre del Señor, vamos porque queremos escuchar
palabra del Señor, vamos porque sabemos que nuestro hermano o hermana nos está
esperando porque hay alguien que necesita de nosotros y cuando pensamos así
tratamos de no faltar porque hay una comunión, Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y
ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las
cosas en común. (Hechos 4:32) cada uno tenía el mismo corazón, un mismo
pensar e incluso no se adueñaban de nada de lo que tenían sino todo tenían en común,
ellos podrían tener vienes, casas pero no importaba todo lo que tenían era en común,
hoy como iglesia necesitamos tener todas las cosas en común, estar en una
unidad y acercarnos más al Señor todos los días, en cada momento, hay momentos
en que tenemos que decir: Señor esto me pasa, esto es lo que me sucede, esto es
lo que necesito… pero eso lo hacemos en la intimidad pero cuando estamos en
nuestra casa de adoración necesitamos estar en comunión con un solo propósito.
que
estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados
(2 Corintios 4:8)
Esto
nos quiere decir que Dios nos conoce, Dios esta consiente de nuestro problema,
Dios conoce lo que estamos pasando, viviendo pero es necesario que lo pasemos
para que maduremos y crezcamos espiritualmente, todo lo que podemos vivir
cuando estamos de la mano del Señor muchas veces son consecuencias de nuestras
propias negligencias pero cuando son procesos de Dios es porque nos van a ser
crecer y madurar espiritualmente, podemos tener problemas en la familia,
trabajo, en diferentes partes pero debemos decir: Señor tú eres mi fortaleza…
tú eres mi amparo y mi refugio… a lo mejor estoy en apuros mi Señor pero no
estoy desamparado porque tú estás conmigo… el Señor está con nosotros, hoy no
tenemos razones para decir: Señor ya no quiero seguir… porque Él está con
nosotros, ya no hay razones para recaer o desistir sino decir: Señor tu eres mi
fortaleza, tu eres mi refugio… como lo hizo el rey David cuando dijo: Jehová es mi fortaleza y mi escudo… (Salmo
28:7) fortaleza es fuerza, cuando andamos sin fuerzas Él nos levanta y nos
dice: anda, sigue adelante porque yo estoy contigo… fortaleza es un resisto
protegido, hoy estamos bajo el amparo del omnipotente, dice su palabra que Él
puso muralla alrededor de nosotros, estamos en su fortaleza, estamos en su
refugio y tenemos el escudo de la fe un arma defensiva, un arma que nos protege
de los ataques del enemigo, de esas luchas diarias no perdamos la fe, no
perdamos el escudo que Dios nos ha entregado en nuestras manos es parte de
nuestra armadura, es parte de lo que Dios puso en nuestra mano, debemos tener
fe porque sin fe es imposible agradar a Dios.
En
él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi
cántico le alabaré. (Salmo 28:7)
Confió
David en Dios, confió, puso su corazón en Él, podemos ver cuando David enfrento
al gigante, ese gigante que se estaba burlando del pueblo y no solamente del
pueblo sino se estaba burlando de Dios mismo, le gritaba: a donde están los
valientes… a donde está tu Dios… y eso lo hacía de mañana, tarde y de noche.
El
mundo muchas veces se burla de nosotros pero a nosotros nos falta la valentía,
el gigante quería ver quién lo iba a enfrentar pero dice la palabra que David se
dio prisa y corrió, Y aconteció que
cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David,
David se dio prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo. (1
Samuel 17:48) David fue al encuentro del gigante, el se dio prisa, corrió
delante del gigante y muchas veces los problemas o los gigantes nos angustian
pero debemos decir: yo te tengo a ti gigante… es tiempo de darnos prisa, es
tiempo de correr, hay gigantes que se han levantado en nuestro hogar, familia y
a lo mejor tenemos proyectos y nosotros debemos de apurarnos no podemos dejar
que el gigante se apure sino nosotros debemos correr, darnos prisa y enfrentar
el desafío que el Señor nos está entregando de saber enfrentar los gigantes
porque sin Dios nada podemos hacer.
El
diablo a veces oscurece las cosas y podemos sentir que estamos en tinieblas
pero Dios siempre va a resplandecer, a lo mejor hemos pensado que no somos
aptos para ser un cristiano verdadero, que no servimos para esto pero el Señor
nos dice que si servimos porque Él nos escogió, nos llamó, nos salvó, nos restauró,
pago un precio por nosotros y creer que Él siempre nos da una puerta de salida
en todas las cosas, nuestro Señor Jesucristo tiene la solución, aunque los
problemas continúen debemos creer que Él tiene la solución.
Aunque
un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante
guerra, Yo estaré confiado. (Salmo 27:3)
No
debemos temer porque Dios ha puesto un espíritu de poder, valentía, debemos de
estar confiados porque Dios es nuestro gozo, paz y refugio, si estamos pasando
problemas, situaciones difíciles confiemos en el Señor, Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, Cuya esperanza
está en Jehová su Dios (Salmo 146:5) no hay que rendirse sino que inclinémonos
a orar al Señor a pedirle al Señor por nuestras peticiones para que el Señor
nos rescate.
Debemos abrir nuestros corazones y dejar que la paz del Señor
inunde nuestra vida, Dios nos dará la calma en medio de la tormenta, debemos
aumentar nuestra fe y para calmar nuestra tormenta debemos tener fe esto no será de un día, de
una noche, no será de un culto sino que en cada momento el Señor oye cuando le
hablamos y Él pone su oído y podemos decirle: ten misericordia de mi… porque su
misericordia se ha prolongado para nuestras vidas.
Hoy
enfrentemos valientemente nuestras dificultades hasta que el día se haga oscuro,
hasta cuando venga esa visita inesperada que a muchos a lo mejor los problemas
que pensábamos que se iban a solucionar antes no se solucionaron pero no
perdimos la esperanza y llegamos al final de la carrera donde a lo mejor viene
esa visita por nuestras vidas y le vamos a poder decir al Señor: ahora estoy
contigo… espere en ti, confié en ti, yo creo que tú me respondes… así lo
expreso David, Una cosa he demandado a
Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi
vida (Salmo 27:4), El Señor nos manda esforzarnos, a alentar nuestro corazón
y esperar en el Señor, necesitamos reconocer que necesitamos del Señor para
seguir confiando, debemos poner nuestro corazón en el Señor porque Él se
encargara de lo nuestro.
Congregación cristiana de restauración de fe Elohim

Leave a Comment