Conozco que dices que estás vivo, pero estás muerto.


Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. (Apocalipsis 3:1)

Aquí se refiere a la parte espiritual, muchas veces en nuestro caminar en el señor sea el motivo que sea, tendemos a bajar nuestra guardia, nuestra convicción, a bajar nuestra fe, nuestra constancia y sin darnos cuenta, vamos entrando en un abismo, y  ¨sin darnos cuenta¨ nos comenzamos a vaciarnos interiormente, pero uno sabe cuándo  comienza a declinar y a veces atribuimos a  un problema,  una enfermedad, a la incomprensión del matrimonio , el no tener una buena relación familiar o  problemas económicos,  pero, sea lo que sea ,el creyente cuando comienza a declinar busca un motivo donde justificarse.
Buscamos un motivo,  porque nos contradecimos a nosotros mismos cuando decimos que en el Señor lo tenemos todo, todo lo puedo en Cristo, porque él me fortalece, nos contradecimos en nuestras convicciones, decimos algo,  pero nuestra acción y  nuestra actitud es diferente y sin darnos cuenta vamos cayendo en un abismo de apariencia, de rutina, en la religiosidad.

Cuando comenzamos a decaer en nuestra fe, viene ese momento donde no dan ganas de adorar, que sin darnos cuenta nos comenzamos a marchitar, pero el verdadero creyente se mantiene mirando siempre adelante, a nuestro Señor Jesucristo.
Porque cuando comenzamos a mirar hacia los lados, nuestras debilidades, o lo que dejamos atrás y comenzamos a tentarnos con lo un día fuimos, de una u otra forma comenzamos a caminar como zombis espirituales, a la vista de los demás usted se mantiene bien, pero en nuestro corazón no lo estamos , el señor nos dice: dices que estas vivo pero estas muerto…  vamos declinando interiormente, sabemos que vamos a tocar fondo, pero a la vista de los demás estamos solamente pasando procesos de quietud,  pero a la vista de Dios nosotros estamos en medio de un desierto a punto de caer , tropezar, y hundirnos en el abismo de bajeza espiritual donde muchas veces los creyentes no se vuelven a levantar.

Hay muchos creyentes alrededor del mundo que están en su casa de adoración, pero que no han podido levantarse de ese abismo donde han caído, donde cuesta orar, donde uno no puede orar, y  comenzamos a bostezar y cuando viene la voz del señor por la noche y le despierta para orar decimos: no es que tengo frió, estoy cansado, que tengo esto… esto otro y estamos en ese abismo de tibieza y no podemos salir, sentimos que nos estamos hundiendo mas y no podemos salir.

Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. (Apocalipsis 3:2) ¡Firmes! , afirmémosnos.

Hoy en día el evangelio en general todos somos arrogantes, somos auto suficientes, que no necesitamos ayuda y es por eso que el diablo ha hecho un gran trabajo de dividir, eso es división congregacional, porque cada uno ve por lo suyo y cada uno sabe si se levanta.
Pero el Señor levanto a la iglesia, cuando fue levantado su cuerpo a esa cruz clavado, levanto la iglesia de nuestro Señor Jesucristo que somos tú y yo. Para que demostrar al mundo que en la unidad y  el amor de Dios nos reúne para  poder vencer las cosas de este mundo.
No se puede solo, creyente que quiere salir solo del abismo se queda en la casa o comienza a declinar en su continuidad en el servicio del señor, un día esta con júbilo cantando, saltando, predicando y al otro día no quiere ir al culto y eso se llama ¨el abismo te está llamando¨ y eso no es lo que quiere Dios, él quiere que tu y  yo podamos levantar la mirada y reconocer nuestros caminos, mirarle a él por sobre todas las cosas.

El Señor nos dice sé cómo estas, conozco tus obras y quiere que No nos descuidemos. Cada uno debe saber dónde hubo un quiebre en nuestra vida espiritual, y cuál fue la razón. Y esto sucede mucho, cuando uno comienza a sentirse seguro, la seguridad dentro del evangelio es nuestra debilidad, es donde el enemigo nos va atacar, el que piense estar firme mire que no caiga, por eso el apóstol Pablo dijo: todo lo puedo en Cristo,  porque él me fortalece.
Porque él nunca se consideró así mismo que podía tener victoria.
Cuando nosotros comenzamos a caminar en el evangelio, llegamos muy humildes y si es posible todos los días nos colocamos de rodillas y le oramos al señor, cuando recién comenzamos, llorábamos porque el Señor nos tocaba porque había  humildad en nuestro corazón, pero viene naciendo en nosotros un espíritu de arrogancia y  no nos damos cuenta  que caemos en el abismo de la arrogancia.
Comienza a entrar el orgullo en el corazón y la desobediencia,  porque nos sentimos tan seguros a nosotros mismos, que Dios conmigo, yo con Dios. Hasta en eso a veces somos altivos,  declaramos: Dios conmigo quien contra mí. Pero el señor nos manda ser prudentes, sobrios y velar en todo tiempo.

Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.
 (Apocalipsis 3:3)

 La falta de honestidad con uno mismo, falta de honestidad con el Señor, nos lleva a  aparentar estar bien todos los demás no se acercan a ti, porque tu estas bien y sin darte cuenta las personas se alejan,  porque tú siempre estás bien. Tenemos que reactivar nuestra vida espiritual
Entonces para salir de ese abismo hay que activar, accionar, ¿Cómo puedo accionar para que mi vida pueda volver a sentirse renovada? Primero bajar del orgullo,  la altivez, la soberbia, cuando comienzo a bajar del orgullo comienzo a rendirme, a renunciar a mi ego, a mi humanidad y comienzo a declarar sin palabras que necesito de Dios.
Y una de las cosas que el creyente debe declarar siempre, en todo tiempo necesitamos de Dios, porque el sentir esa necesidad de Dios es lo que te da vida, te mantiene en fe, necesitamos accionamos, el volver a tomar fuerzas, va a costar, porque es como estar atado, porque estamos en una bajeza espiritual, estamos: quiero, quiero pero no puedo…’’ por eso el señor nos dice: dices que estas vivo pero estas muerto”. Entonces cuando no nos alimentamos en la vida espiritual y nos acostumbramos a no hacerlo y de repente se da cuenta que está muerto espiritualmente pero a la vista de todos estamos bien.
Hay que ponerse en acción

Hay que alimentarse espiritualmente,
¡Aliméntate!

Congregación de restauración de fe elohim

Con la tecnología de Blogger.