Hace todo.
Nuestro Señor quiere que vivamos una vida
tranquila, sabiendo que tenemos que trabajar, estudiar, disfrutar, aunque
tengamos responsabilidades, pero si no logramos equilibrarnos en la vida,
nuestra vida será una penuria.
Todo lo que te viniere
a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas (Eclesiastés 9:10)
Tienes deseos de
invertir en un negocio, de estudiar, de salir y conquistar naciones, tienes
anhelos y deseos, si está al alcance de tu mano ¡hazlo! Pero siempre en un
orden divino de Dios, no alocadamente porque si no está la bendición de Dios
lamentablemente no va a prosperar lo que quieres hacer.
Si quieres tener familia, un novio, un esposo, hazlo, pero siempre
pide al Señor que te dirija. Porque es permitido de Dios que el hombre y la
mujer puedan vivir una vida conforme él lo establece en pareja, porque ya no
serán dos sino que uno, la biblia es muy clara en decir que no es bueno que el
hombre o la mujer estén solos sino que estén juntos porque la mujer sola y el
hombre solo viene sobre el la amargura, depresión, tristeza, la muerte
espiritual y también muchos se quitan la vida, se sienten frustradas muchas
personas, aunque pasen los años nunca hay que perder la esperanza, la fe.
Dios no mira los tiempos terrenales, Dios es Dios, es siempre, él mira
lo que él puede hacer siempre, no en nuestro tiempo, porque el tiempo de Dios
es perfecto.
Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu
vanidad que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque
esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.
(Eclesiastés 9:9)
¿Cuál es hoy nuestra condición de vida? Vivimos para trabajar o
trabajamos para vivir, uno no puede entregar toda su vida al trabajo. Muchos
matrimonios están juntos físicamente pero distantes en sus pensamientos,
sentimientos, en todo lo que puedan hacer, uno piensa una cosa, el otro piensa
otra cosa (división), uno tiene una creencia, el otro cree otra cosa, uno tiene
una prioridad: amar a Dios sobre todas las cosas y la otra parte dice: no.
Primero yo y estamos en desigualdad, cuando nos gozamos en la mujer o el hombre
que amamos, Dios da la bendición para que la familia sea bendita en lo que
hagan, pero cuando no hay comunión, o no estar de acuerdo en algo
lamentablemente la familia no disfruta, lo que los padres hacen mal, los hijos
sufren las consecuencias y es muy triste cuando los hijos tienen que estar
pendientes de las peleas de los padres, porque los problemas son de los padres,
no de los hijos, los hijos son parte de la familia, pero hay familia que involucran
a los hijos en tomar decisiones, no es correcto porque Dios establece una jerarquía,
un control, una mayordomía tanto del padre, como la madre y los hijos son los
que son bendecidos, no son parte del problema, ellos solo esperan bendición,
que le proveas, que estén con ellos en toda dificultad aunque cometan errores,
ellos esperan pero no pueden involucrarse en el problema del matrimonio.
Todo lo que está en nuestras manos hagámoslo, cuando uno es joven, tiene
que hacer todo lo que está en su mano , porque hay fuerza, porque uno se cae y
se vuelve a parar, porque aunque lo hieran uno se sana y sigue batallando en la
vida, todo lo que está en tu mano ¡hazlo! Pero busca la aprobación del Señor.
Porque después cuando viene la muerte ya no hay memoria de nosotros, las
fuerzas se agotan y aunque por más ganas que tengamos no hay fuerza por eso
todo lo que está en nuestra mano hoy el Señor nos dice: ¡hazlo!, mientras
tengamos vida y salud has lo que está en tu mano.
Dios no te dio vida espiritual para que seas esclavo de un trabajo,
tenemos que trabajar, ser hombres y mujeres proveedores de nuestro hogar pero no esclavos.
Hay muchos de nosotros que nos conformamos con lo que tenemos y Dios,
nos dice: despierta, tú tienes capacidad, inteligencia, despierta porque la
calidad de vida no es tu trabajo, la calidad de vida es
disfrutar con la mujer que amas, estar con tus hijos, ver el fruto de tu
trabajo, Dios mueve todo lo necesario, pero cuando nos sometemos a su palabra.
La vida es un regalo de Dios, pero el también nos dice que en todo
tiempo, la escases, la pobreza, en la enfermedad, como también en la
prosperidad nuestras vestiduras sean blancas, En todo tiempo sean blancos tus
vestidos (Eclesiastés 9:8), en todo lo que hagamos nuestras vestiduras
tenemos que cuidarlas porque cuando cuidamos nuestras vestiduras, Dios nos
respalda, cuida y vela para que tengamos
victoria pero si estamos haciendo las cosas como no corresponden lamentablemente todo lo que
hagamos no va a prosperar. Dios nos ha regalado esta vida para vivirla en paz,
disfruta lo que tienes hoy.
Hoy en el Señor tenemos una nueva vida, y el Señor nos dice que
tenemos toda las posibilidades de hacer todo lo que está a nuestro alcance, que
tenemos toda la fuerza, toda la autorización para ser obreros en sus manos,
todo lo que nosotros hagamos en vida va quedar una estela de recuerdos a los
que vengan pero el recuerdo más importante son tu familia.
Porque el hombre tampoco conoce su tiempo; como los peces que son
presos en la mala red, y como las aves que se enredan en lazo, así son
enlazados los hijos de los hombres en el tiempo malo, cuando cae de repente
sobre ellos. (Eclesiastés 9:12) hay tiempos
buenos, tiempos malos, Dios nos bendice cuando hay honestidad en nosotros, el
Señor quiere que todo lo que nosotros hagamos ,lo hagamos con limpieza porque
nadie sabe lo que va a suceder el día de mañana.

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