¿Profetas y apóstoles hoy...?
Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y
profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo (Efesios 2:20)
El fundamento es nuestro Señor Jesucristo
y muchos distorsionan este texto y dicen: la biblia dice que hay que edificarse
en los apóstoles y profetas… pero el fundamento es nuestro Señor Jesucristo, no se
puede cambiar el fundamento.
La iglesia está fundamentada en los
profetas, apóstoles y en nuestro Señor Jesucristo que ya pasaron, no los que
están hoy cosa que se está enseñando, la iglesia no puede ser cambiada en su
fundamento ya que está fundamentada en nuestro Señor Jesucristo que hoy está
vigente, en los profetas porque fueron siervos de Dios y en los apóstoles
porque también fueron siervos de Dios y lo que ellos hicieron ya está hecho, el
fundamento ya fue hecho no podemos edificar de nuevo, la iglesia fue
fundamentada, estructuralmente fue diseñada, hoy solamente están los que tienen
que ser añadidos para salvación pero los fundamentos doctrinales, las creencias
están establecidas en nuestro Señor Jesucristo, tenemos que creer en nuestro
Señor Jesucristo, las escrituras tenemos que leerlas y leer lo que hicieron los
apóstoles, los profetas, como fueron pero no podemos creer lo que hoy se está
enseñando, el evangelio de la prosperidad, sanidades milagrosas, hoy se cree
mucho en el espectáculo, debemos de entender que el fundamento no se puede
cambiar.
Tenemos también la palabra profética más segura, a la
cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar
oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros
corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de
interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad
humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu
Santo. (2 Pedro 1:19-21) A lo que se refiere la palabra profética
es ¨la biblia¨ ya que es la más segura porque es una antorcha que alumbra, si
nunca leemos y no ponemos atención a la palabra el Señor nunca va alumbrar a
nuestras vidas y no vamos a sentir en nuestro interior su presencia, no es
suficiente orar porque la oración es para tener una comunicación con Dios pero
si no tenemos lectura su palabra no va alumbrar nuestras vidas.
la oración es
la que nos afirma, la que nos mantiene, la fe y cuando vamos estudiando la
palabra esa antorcha comienza a iluminar en nosotros, hay algo en nosotros que
comienza a suceder, si juntamos la oración, la lectura y la obediencia algo
dentro de nosotros comienza a despertar y a veces andamos desorientados porque
rompimos la cadena, no hacemos las cosas en la forma correcta y nos pasa que
dejamos la oración o dejamos de estudiar y es más dejamos de tener esa
intimidad con el Señor y eso comienza hacer como un corte circuito, de repente
si queremos, si sentimos, si gustamos, si disfrutamos y otras veces no queremos
nada.
La palabra es lumbrera a mis pies podemos
aferrarnos a ella pero si no tenemos oración no la vamos a entender, si no
estamos en comunión con el Señor no la vamos a comprender, lo más seguro es la
palabra, si un predicador predica usado por Dios y le da una reflexión de parte
de Dios y usted está en comunión con Dios vamos a entender que es la palabra
pero por otro lado hay predicadores que están predicando y en medio de su
predicación cuentan lo que les sucedió en el día y después vuelven a retomar su
mensaje y eso no es entregar un mensaje sino que la persona está hablando de su
propio entendimiento o de lo que está abundando en el corazón de esa persona
que es su humanidad. La palabra es para hablar de la palabra. El
mensaje puede ir bien focalizado y de repente hablamos otra cosa, la palabra de
Dios es la profeta mayor y esa debe ser directa y si estamos en comunión con el
Señor, si no leemos, si no dedicamos un tiempo para el Señor no vamos a tener
nada para entregar, es decir que lo más seguro es la palabra y esto es muy
importante porque la iglesia no puede seguir en error.
La iglesia se olvidó de gemir, clamar,
humillarse para recibir alguna respuesta de parte del Señor, hoy cualquier creyente
tiene algún problema busca una solución humana aquí en la tierra y no oramos,
quedamos sin trabajo y enviamos nuestro curriculum por todas partes y nos
levantamos temprano a buscar trabajo pero no oramos, estamos enfermos y si
tenemos dinero vamos a un médico particular o sino sacamos ora en un hospital y
no buscamos al Señor en la oración porque si no habría una iglesia alegre, una
iglesia con gozo a pesar de las dificultades y esto pasa porque estamos
aprendiendo: pide, recibe, tómalo... se ha tomado como algo fácil pero para recibir tenemos que
humillarnos es la única forma que el Señor responde, no podemos declarar: Señor
yo declaro que voy a recibir… o yo decreto que mi hogar va ser ganado para
ti… ¡no! Quienes somos nosotros para hacer tal cosa, no sea que estamos
creyendo mucho en nosotros, en lo que estamos proclamando y no en lo que el
Señor quiere hacer.
Hay que clamar, gemir y pedir pero es lo
que ha perdido la iglesia en estos tiempos, es por eso que la oración es fría,
es por eso que los cultos son fríos, es por eso que los creyentes se aburren.
Entonces el fundamento fue hecho porque
la iglesia tenía que ser formada y hoy la iglesia no necesita ser formada, no
necesita que el Señor venga nuevamente a la cruz, no necesita el Señor tomar
hombres apóstoles o profetas para llevar a distintos lugares el mensaje, el
fundamento fue puesto una vez y para siempre.
Hoy en día hay una tendencia que muchos
profetas, evangelistas, pastores, apóstoles que son connotados usan y que es si
una persona que está enferma le dicen: en el nombre del Señor declaro que estas
sano… decreto que estas sano… recibiste la sanidad… el hermano obvio que va a
decir: si… y no conforme con eso le dice: créelo y síguelo proclamándolo… es pido
y recibo y esa es una doctrina de brujería porque la enseñanza correcta para el
creyente en el Señor es que cuando oráramos dijéramos: Padre nuestro… se a
olvidado enseñar al pueblo de Dios que tiene que humillarse, que tiene que
clamar, que tiene que pedir, gemir, se a olvidado y es más sencillo decir:
Señor yo sé que lo tengo, lo recibo… pero la escritura nos dice que aquel que
pide recibe, el que busca allá, hay unos elementos, complementos, acciones que
hay que unir para poder recibir una respuesta conforme la voluntad de Dios, no
conforme a lo que uno declare o a lo que el evangelista declare. Es por eso que ninguno de nosotros pueda
tomar la autoridad que Dios solamente tiene para declarar algo porque eso solo
lo hace Dios, si hay alguien que usted conozca y diga: declaro que tu casa será
bendecida… debemos decir: ya no te creo porque el único que puede hacer eso es
Dios… en mi vida y en mi casa… es decir que ninguno de nosotros tiene esa
autoridad, la palabra de Dios dice que tenemos que ir por el mundo y predicar
el evangelio y aquel que creyere será salvo, también dice podrán las manos
sobre los enfermos y serán sanos pero eso se refiere tanto a los enfermos
físico como espiritual. Una persona cuando recibe al Señor interiormente sucede
que sufre el dolor de su enfermedad del pecado que está recibiendo sanidad y
eso si Dios quiere dar una señal porque la señal del Señor las dio para los
apóstoles para que fuera señal que era Él el que los había enviado, también hay
una enseñanza que todos los que ungen o predican tiene que haber un milagro
para que le crean y es por eso que los que salen en televisión acuden a todo
este tipo de estrategias para que no solamente que la gente crea sino porque
ellos están evangelizando con un evangelio de prosperidad, económico.
La iglesia ha perdido el sentido, el
rumbo, la dirección, a nivel mundial.
Esas declaraciones, estatutos y todo lo
que esa confirmación publica que hacen tales varones no es otra cosa que una
tendencia humana de querer cambiar la doctrina verdadera que dejo el Señor
establecida en la escritura y hoy en día en muchas iglesias casi todos
aprendieron eso de decretar.Estos,
pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó
que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis
vosotros para tomarla; para que temas a
Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te
mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que
tus días sean prolongados. (Deuteronomio 6:1-2) Aquí vemos que el pone los estatutos y
decreta es Dios no hay otro nosotros estamos para obedecer eso, no para
cambiarlo, no para colocar sobre esto que es la enseñanza del Señor.
Si decimos que somos creyentes y decimos
que lo único que nos guía es mi fe en el Señor pero también está la biblia y si
no estudio la escritura voy a tomar todas las enseñanzas que veo en televisión,
en otras congregaciones y voy a tener una mezcla de estas cosas y no voy a
seguir el verdadero camino. Es decir que el Señor, el rey, es el que
decreta, el que dice, el Rey de reyes y Señor de señores es el que manda, Él
firma, Él da autorización, no hay otro, no hay pastor, evangelista, apóstol, no
hay nadie que pueda pasar sobre eso, no es el copero del rey sino el rey, no es
el sirviente, no somos nosotros, nosotros estamos bajo su cobertura, bajo su
cuidado y no podemos nosotros mirar de igual a igual, frente a frente, siempre
tenemos que mirar al Señor que esta sobre nosotros y en nosotros, con nosotros
pero cuando se refiere a sobre nosotros es en que nosotros tenemos que ser
humildes, tenemos que tener reverencia, tenemos que tener un montón de cosas
que nos lleven a acercarnos más a Él.
Muchos dicen: yo en el nombre del Señor…
pero el yo es lo humano, es el ego y estorba y la palabra nos enseña que es
Dios el que hace los estatutos, el que decreta, el que hace los decretos es el
rey y no el criado, todos los que actúan fuera de lo que Dios establece en su
palabra están fuera de la doctrina sana, la iglesia ha perdido la razón al
entender que debemos humillarnos, que si queremos recibir un favor de Dios si
es su voluntad tenemos que humillarnos, tenemos que orar, tenemos que gemir,
tenemos que desvelarnos, tenemos que suplicar, tenemos que rasgar nuestro corazón,
nosotros no podemos decir: yo declaro en el nombre del Señor… esta doctrina es
falsa, totalmente falsa.
Hay una iglesia actualmente
emocionalista, pura emoción porque el evangelio que la biblia enseña no es
fantasía.
Cuando vamos a la parte del fundamento o
de lo que es la iglesia ya que muchas personas
hablan de una nueva era apostólica, que según vienen los apóstoles de esta era
pero la biblia no enseña eso.
Muchos dicen: Dios me revelo… pero la
revelación llego hasta el libro de Apocalipsis de ahí en adelante no hay más
revelación porque si hubiera más revelación la biblia estaría incompleta es por
eso que los predicadores de hoy sacan libros y la gente que los sigue no lee la
biblia sino que lee sus libros, la revelación no está para la iglesia hoy en
día lo que esta es la iluminación espiritual de entender las cosas, de ver más
allá las cosas pero la revelación llega hasta el libro de Apocalipsis porque
hay está escrito todo lo que la humanidad ha pasado y lo que va a pasar.
Revelación es descubrimiento o
manifestación de algo secreto, oculto o desconocido.
Cuando a Juan se le revelaron las cosas
el vio cosas que en su tiempo no existían, hoy los ¨apóstoles¨ dicen: Dios hoy
me revelo que tienes que ofrendar… y la gente en su ignorancia los sigue y más
aún solo le roban a la gente. La revelación para la iglesia ya fue,
está escrita y es la profeta mayor la palabra de Dios a la que tenemos que
creer.
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas
maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días
nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien
asimismo hizo el universo (Hebreos 1:1-2)
En un comienzo eran los profetas pero
después vino el hijo, hoy Dios puede manifestarse en visión, en algo divino
espiritual el de entregar un mensaje a una persona, pueblo pero no de la manera
que nosotros conocemos sino que algo conversado, dicho, algunas iglesias tienen
la costumbre que de repente una persona que era usada por Dios le tocaba el
hombro a un hermano y le decía: hermano puedo orar por usted… y uno aceptaba y
mientras oraba era como el espíritu santo se soltaba y esa es una doctrina, una
enseñanza que no es correcta porque Dios cuando entrega algo para un hermano o
hermana no necesitamos eso sino que nos acercamos y decimos: hermana en el
nombre del Señor le digo… el Señor me dice que le diga esto… y si estamos
seguros tenemos la autoridad para hacerlo pero no podemos orar por una persona
y dentro de la oración le entrego lo que anteriormente Dios había dicho, esto
es una práctica se hace hoy en día y es algo humano.
¨La palabra nos enseña que el fundamento
es nuestro Señor Jesucristo no hay otro, la iglesia está en un estado de
transición para que reciba la salvación, se concrete esa promesa de salvación y
no está para formar camino porque el camino está hecho sino para indicar el
camino¨.
Porque todos los
profetas y la ley profetizaron hasta Juan. (Mateo 11:13)
Aquí vemos que el último profeta fue Juan
el bautista, uno de los profetas que eran usados para anunciar lo que Dios iba
hacer en ese tiempo, eran la voz de Dios, los profetas en ese entonces no
recibían la profecía e iban de inmediato a entregarla sino que a veces tenían
que recorrer largas distancias, tenían que tomar embarcaciones para llegar pero
desde que se entregó la profecía había pasado su tiempo y ellos después la
anunciaban como una predicación. La ley y los
profetas se cumplieron hasta Juan más adelante en el nuevo testamento no
encontramos profetas sino que encontramos a los apóstoles y cumplieron una
función de evangelista pero nunca profetizaron, nuestro Señor Jesucristo
tampoco profetizo, ÉL hablo, enseño, exhorto, el dejo la enseñanza del
apostolado pero en un sentido de entregar el evangelio.
Y él mismo constituyó a
unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y
maestros (Efesios 4:11)
Constituyo
habla que hizo, lo hizo para la necesaria edificación de la iglesia, lo que
está quedando hoy en día son los evangelistas que siguen anunciando el
evangelio, los pastores para cuidar el rebaño y los maestros que se dedican a
enseñar al rebaño pero cuando dice: a otros constituyo… significa que los
constituyo en aquel tiempo.
Apóstol
viene del griego ¨sheliach¨ qué significa enviado, comisionado y la palabra
sheliach fue traducida después en el griego como ¨apostello¨ y en castellano
apóstol.
El primero
que uso la palabra apóstol fue Platón, los apóstoles eran enviados para llevar
mensajes, eran como los carteros. Cada cosa
fue cumpliendo su tiempo, su época pero el hombre fue trastornando todo esto.
Hoy en día
el apóstol esta para ser servido, el apóstol tiene dinero, posición pero
nuestro Señor Jesucristo jamás pidió ofrenda para predicar, lo único que ÉL
tenía eran sus ropas que se le fue quitada cuando fue a la cruz, entonces podemos
darnos cuenta que hoy los que se denominan apóstoles solo predican de
prosperidad y como son autodenominados apóstoles la gente les cree pero
predican un evangelio que no es real porque los verdaderos apóstoles lo dejaron
todo por servir al Señor y estos denominados apóstoles no hacen esto, ellos no
dan para el Señor sino que reciben en el nombre del Señor, no podemos creer ese
falso evangelio, hoy se ha dejado entrar más lo humano, secular, lo que el
diablo quiere es ensuciar lo que es limpio, divino de Dios y lo ha logrado por
culpa de los lideres es por eso que mucha gente está dejando la iglesia
verdadera y se está cambiando a la iglesia que tiene ilusión, que tiene
fantasía.
Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y
sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero. (Apocalipsis
21:14) Los apóstoles eran doce no hay más.
Yo conozco tus obras, y
tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has
probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado
mentirosos (Apocalipsis 2:2)
Los que
dicen ser apóstoles son mentirosos, se hubiesen conformado con ser pastor pero
ellos vieron que el apostolado era lo máximo, a un verdadero cristiano le pesa
servir a Dios por todas sus dificultades que tiene y cuando vemos esta facilidad de
llamarse apóstol nos da mucho que pensar pero demos gracias que la palabra nos
dice que solo eran doce.
Hoy hay
iglesias que se siguen sujetando con puras profecías, se sujetan en eso, que
Dios dice… sabiendo hacer lo bueno no lo hacemos.
¨Hoy debemos dirigirnos por la
palabra y evangelizar¨.
Congregación cristiana de restauración de fe Elohim.

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