¿ Porque somos hermanos en el Señor?
Al formar parte de una congregación pasamos a
ser familia, pasamos a ser hermanos pero ¿Por qué pasamos a ser
hermanos?, ¿ porque somos hermanos más allá de saber que somos salvos por la
gracia de nuestro Señor Jesucristo y gracias a su sacrificio cruento, el
derramamiento de su sangre el cual nos reúne a estar en una congregación? El Señor
nos reúne y pasamos a ser parte de una familia pero cuantos de los familiares
que se reúnen en los cultos saben cómo está la otra parte de la familia, que
está sucediendo con los demás ya que sucede que hay miembros de la familia del
Señor que se van y uno no sabe porque es que se van y se ha tomado que la
familia en el Señor no tiene importancia, relevancia en lo que es espiritual, cada
uno tiene su vida personal y puede hacer lo que estime conveniente porque es
una parte personal, humana pero dentro de eso personal y humano también hay una
parte que somos
parte de una familia especial y la familia se comunica, una familia
sin comunicación es una familia disfuncional es decir no está funcionando y una iglesia que no tiene comunicación, una
hermandad que no tiene comunicación entre si es una iglesia disfuncional es
decir que no está funcionando.
Una iglesia debe de tener
comunicación entre sí,
comunicación con el pastor, pastora, no es necesario a veces entrar en detalles
para poder comunicarnos de alguna u otra cosa pero sucede que a veces la
familia no está funcionando como familia porque nadie sabe lo que le pueda
estar pasando a un miembro de la familia, es como si anduvieran escondiéndose
como cuando los hijos se esconden para hacer algo y generalmente se esconden
para hacer algo malo pero cuando es algo bueno lo hacen visible y como
hermanos, familia en el Señor debemos ser siempre transparentes en todo, eso es
una familia verdadera no podemos decir que tenemos comunión si andamos a
escondidas sabemos que cada uno respeta su privacidad pero debe a ver comunicación.
Podemos llevar tiempo siendo parte de una
congregación pero aun así no nos conocemos, llegamos a la iglesia, cantamos, después
nos vamos y eso es todo, es porque falta esa parte familiar, esa parte de
hermandad que decimos: SOMOS HERMANOS… Un
hermano se duele cuando ve a un hermano en necesidad, un hermano se alegra
cuando otro hermano es bendecido pero a veces no tenemos ni idea lo que le
pueda estar pasando al hermano o hermana y a veces más miramos para criticar
que para ayudar y la hermandad necesita ser familia porque somos la familia del
Señor.
Podemos ver a un hermano en cualquier parte y
más encima no va nunca a la iglesia y uno se pregunta: este hermano será parte de la familia?... eso es una familia
disfuncional, sin respeto porque si no
nos respetamos como hermanos no podemos decir que respetamos a Dios, una
familia debe respetarse.
Una familia necesita comunicación,
necesita estar unida en todo, comentarse las cosas que
pasan pero las que sí se pueden comentar porque hay que guardar un poco de
privacidad pero hay cosas que se pueden decir, tampoco andar llorando pero si
comunicarnos.
En las iglesias solo se dice: no puedo venir mañana… y esa es toda la
comunicación y comunicación es más que eso, se ha perdido el valor al pastorado,
falta que aprendamos
a tener una tranquilidad entre hermanos y seguridad entre hermanos ya que estamos sirviendo al Señor en un mismo sentir
y sabiendo que si Dios pone a alguien para dirigir delante de Dios tenemos
responsabilidades pero falta que nos demos valor entre nosotros.
Dios pone personas con responsabilidades dentro
de una congregación para ayudar a guardar el cuidado de la familia pero en toda familia debe haber comunicación.
Los hijos después que crecen ya no piden permiso
sino que avisan, no me cierren la puerta…
dejen sin llave… voy a llegar tarde… solo avisan pero cuando eran más
jóvenes, niños decían: puedo ir… puedo
hacer esto… había comunicación pero esa comunicación para pedir permiso era
obligada pero aun así existe la comunicación.
El esposo y la esposa se necesitan como familia,
los hijos necesitan a los padres, los padres necesitan a los hijos, hay una necesidad
familiar por eso que Dios constituyo la familia, aunque a veces hay esposos o
papas que son medio ¨ogros¨, solitarios, apartados, indiferentes, sea con los
hijos o con la esposa y esos no son creyentes, los creyentes no deben de ser
así porque el esposo o padre cristiano es dado a la familia, los que actúan
indiferentemente en el bienestar personal y no en el bienestar familiar no son
cristianos según la palabra de Dios porque andan a sus propios gustos, deseos y
un papá o un esposo siempre va a buscar el deseo y el bienestar de su familia
igual que la esposa o madre.
Hay mamás que a veces quieren servirse algo a su
gusto en su casa y los hijos quieren otra cosa pero la madre termina dándole el
gusto a los hijos, es raro que una mamá sea egoísta y diga: yo quiero esto y esto se va hacer… e
incluso puede no hacerle el gusto al esposo pero si a los hijos, eso es una
familia, entonces cuando un padre o una madre no buscan el bienestar de la
familia y buscan sentirse bien el o ella no estamos dando testimonio.
Así que ya
no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y
miembros de la familia de Dios (Efesios 2:19) es decir que ninguno de los que formamos miembro de una congregación somos
desconocidos sino que somos miembros y ciudadanos, somos de la familia de Dios,
somos hermanos porque somos hijos de un mismo padre es decir Dios pero
también está la relación entre hermanos, una relación humana, cuanta
indiferencia puede existir en nosotros que no logramos superar que ya no vivimos
nosotros sino que nuestro Señor en nosotros y ver que en nosotros debe existir
más dar que en vez de recibir, debemos estar más inquietos por el que está a
nuestro lado sentado, por nuestra hermana, hermano porque a veces nos
inquietamos por la gente que se fue, por la gente que nos dio la espalda y no nos
inquietamos por los que nos reunimos todos los días, de repente llamamos al que
por meses no asiste a la iglesia pero el o la que esta nuestro lado necesita un
abrazo, un cariño, una palabra de aliento esa es la familia.
Cuando hay un divorcio, una separación
matrimonial, la esposa o esposo que se fue no van andar de amigos, si una persona decide apartarse o alejarse de nosotros en lo
que es congregacional no va seguir siendo nuestro amigo porque una persona que
no piensa en usted y piensa en sí mismo es porque ya no le tiene el mismo
cariño, estima porque la familia debe estar reunida, la familia
debe cuidarse, la familia debe avanzar
juntos pero dentro de la familia hay hermanos que son egoístas, hay
familias donde hermanos carnales uno puede estar bien económicamente y otros
son pobres y el que está arriba no mira para abajo pero cuando hay una familia
carnal que se ama, que se quiere el que tiene más ayuda al que tiene menos eso
es una familia y dentro de lo espiritual es lo mismo, debemos estar más
inquietos por nuestra familia espiritual que está siempre a nuestro lado que
por los que no están, Dios es el mismo Dios para ellos, para nosotros y
Dios se encargara de ellos pero nosotros debemos cuidar a los que están a
nuestro lado, debemos
de entregar amor, no somos extranjeros sino que somos ciudadanos,
somos parte de la familia de Dios.
Si Dios nos ha juntado como remanente, congragación,
asamblea, comunidad que Dios ha formado con cada miembro de los que
pertenecemos a una congregación debe estar más unida, todos tenemos problemas,
necesidades y todos un día necesitamos que no se nos mire con critica sino que
nos digan: ¡animo!, hermano… todos
necesitamos eso porque el Señor quiere que en su pueblo
exista la necesidad de estar juntos como hermanos, ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en
armonía! (Salmo 133:1) cuando hay armonía, comunión entre hermanos hay
bendición, una familia que está en comunión puede estar pasando un proceso malo
en lo que es la economía pero cuando hay comunión es delicioso, lo que este en
la mesa es rico, lo que se va a poner aunque no sea de marca es lindo, aunque este
nublado el día es precioso, la familia del Señor debe reflejar esto, debe
manifestar que somos hermanos, que estamos en un mismo sentir y nos congregamos
juntos porque creemos que hay un Dios que nos ha unido.
Somos una familia y debemos cuidarnos, amarnos
porque somos ciudadanos, somos parte de la familia de Dios.
Debemos dejar a un lado el egoísmo, tener
madures espiritual y también como
personas y abrirnos más entre hermanos, mirar más allá no mirar tanto al cielo
sino mirar a nuestro alrededor que hay hermanas, hermanos y tenemos que estar
bien con todos, que si nos saludan nosotros mismos debemos saludar, algunos se
saludan entre sí, se despiden entre si y los demás si nos saludan saludamos y
no debe existir indiferencia o des amor en la familia sino al contrario ya que
el Señor derramo su sangre en la cruz por amor a nosotros, derramo su amor en
nosotros y eso amor debe de entregarse a los demás, debemos entendernos y
soportarnos pero cada día debe haber un crecimiento para bien y madures espiritual,
no podemos ser indiferentes.
Dentro de una familia debe haber transparencia,
si sabemos que un miembro de nuestra iglesia está pasando por problemas debemos
comunicarlo porque la iglesia o familia se ayudan mutuamente, no es andar en
solitario y si somos parte de la familia de Dios debemos de actuar con todos de
la misma manera.
Cuando un hermano o hermana va a ver a alguien,
pregunta por alguien o ora por alguien está representando a Dios primeramente y
a su iglesia porque somos una familia y como familia nos vamos conociendo, de
repente conocemos a una persona y hay alcance de apellido y nos dicen: que eres de esta persona… son familia…
es algo que pasa, entonces como hermanos se nos dice: conoces a la hermana tanto… y uno dice: si, somos de la misma congregación… y dicen: ah, se nota porque hablan lo mismo… y es porque somos conocidos
como familia aunque no lo queramos aceptar y aunque no nos demos cuenta a veces
hablamos igual que nuestro hermano, hermana o pastor porque hay cosas que se
van pegando porque somos familia, hay hermanos carnales que son hombre o
mujeres y de repente son iguales como hermanos, los gestos, las palabras o la
forma de hablar.
La familia no hay como separarla, aunque se
casen o aunque uno se ponga viejo o anciano le van a conocer a sus hijos o su
madre y dirán: son familia… la familia necesita estar unida para
motivarse mutuamente, avanzar en el camino del Señor, no hay una más arriba
que otro sino que la familia está en un mismo nivel.
Muchas familias se reúnen, comparten y recuerdan
con alegría anécdotas pasadas, se ríen, bromean esa es la familia pero dentro
de eso también tener en lo cotidiano que exista el amor suficiente cuando no
veamos a nuestra hermana o hermano, que exista en nosotros como hermanos en el
Señor una inquietud pero a veces se pregunta: quien sabe algo de la hermana… y nadie dice nada y de repente
alguien bien tímidamente dice: yo hable
con ella… eso no demuestra la comunión y la comunicación familiar en la
iglesia y estas deben de ser abiertas, comunicarnos.
Cuando entendemos esta fin de la familia tenemos
que entender que todos nos necesitamos, que como hermanos nos
necesitamos, a lo mejor solos pueden alcanzar logros pero cuando alguien tiene
necesidad dice: porque no me ayudan a
orar por esto… y quizás muchos dirán: yo
solo voy a orar y si el Señor me responde a mi… porque hay personas que son
así de orgullosas y creen que lo están haciendo bien pero si nuestro Señor
Jesucristo siendo el hijo de Dios busco una iglesia, formo hombres y cuando fue
a orar sabía que los demás no iban a orar como el oraba pero los llevo igual es
decir que nosotros necesitamos de los demás, solitariamente podemos hacer cosas
pero nos podemos darnos cuenta que con comunión con los demás podemos avanzar y
más aun no perdemos el tiempo dando golpes en solitario mejor es estar juntos
con los demás.
si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra
acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en
los cielos. (Mateo 18:19)
la respuesta llega cuando hay acuerdo, comunión,
la palabra acuerdo viene de comunión, un sentir, a veces a familias dentro de
las iglesias que pueden tener necesidades y como familia pueden orar o hacer un
sinfín de cosas pero eso es en uno pero dentro de la iglesia hay más familias,
una congregación que es familia y esa familia debe comunicarse con las demás
familias para decirles: tenemos una
necesidad porque no oramos por esto… porque no nos ayudamos en esto… pero
algunos prefieren pelear solos para que el Señor les responda pero Dios no se
agrada de tal actitud, Dios quiere la unidad de su iglesia.
Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de
la paz (Efesios 4:3)
Entre hermanos tenemos que tener
paz, solícitos
es decir colocar todas las ganas, todo el esfuerzo, si nuestra actitud ofende a
nuestra hermana o hermano debemos estar solícitos a cambiar, si se nos está
diciendo que nos sentemos más adelante sentémonos más adelante, debemos estar
solícitos en guardar la paz y si no tenemos paz en nuestros hogares menos vamos
a tener paz en la iglesia y algo muy importante es tener paz en la casa o
nuestros corazones es decir que tenemos
que estar solícitos en tener paz con los hermanos o hermanas.
Si de repente hay algo que se nos está diciendo
y nos está molestando debemos pedir paz al Señor en lo que nos quieren o están
tratando de decir porque podemos oír algo y podemos estar torpemente escuchando
y comienza a brotar el enojo, entonces tenemos que
tener paz para entendernos mutuamente eso es una familia pero también
está el caso de familias terrenales que están peleadas entre sí, hermanos que
se odian, personas que son creyentes y que uno se puede topar con ellos pero no
quieren saludar y más aún predican, están en la tele, van a la radio y después
decimos ser hermanos. ¿Qué clase de cristianismo estamos entregando al mundo?,
¿Qué clase de evangelio el mundo está viendo en la familia de Dios? Si unos
tienen un grupo y otros otro grupo, Dios tenga misericordia de todos nosotros y
si no aprendemos
amarnos como familia de Dios que amor vamos a entregar al mundo.
Debemos saber que si no estamos en el mismo
sentir es porque nunca hemos encontrado la paz interior, ni la paz de Dios en
medio nuestro siempre andamos en busca de algo y no tenemos paz.
Es difícil a veces encontrar la igualdad y lo
justo para todo pero siempre cuando tengamos que ver las cosas siempre debemos
preguntarnos qué haría nuestro Señor en nuestro lugar, Dios quiere que nos
acerquemos a Él para hallar descanso a nuestras almas y eso es lo que debemos
hacer como iglesia, no andar disputando lo que es bueno o lo que es malo porque
hoy estamos para entregar un camino y cada uno toma su decisión pero andar
levantando banderas para hacerse notar no sirve porque la única bandera visible
se llama Jesucristo y no hay más.
Se han torcido los caminos del evangelio, hubo
un tiempo donde todos los creyentes tenían buena manera de expresarse querían
ser concejales, alcaldes, diputados pero la iglesia no es para eso la iglesia
es para orar por lo que están, la eminencia, es más fácil para Dios que se
arrepienta uno de los que está envuelto en lo que es política a que uno de sus
hijos valla hacia donde esta tal porque el que está en el Señor se va a
corromper pero el que está allá ya está corrompido necesita cambio de bien.
La familia
de Dios debe manifestar el amor mutuo, no hacer alianza entre grupos eso no es de
Dios, el evangelio no es así pero hoy en día hay muchas tendencias de un lado y
de otro y la palabra de Dios nos da entender que somos ciudadanos, no somos
extranjeros, somos de la familia de Dios pero no
porque digamos ser cristianos somos hermanos y estamos en lo mismo con otros
que dicen ser ¨cristianos¨ no nos equivoquemos, antes decían: no me importa la iglesia que valla… hoy
si importa la iglesia que valla.
Cuando hijos son niños se pelean, se pegan pero
se echan de menos ellos como niños, cuando crecen las cosas van cambiando
porque cada uno va tomando su propia personalidad ya que llega la madurez y se
sabe que cada uno va tomar su propio camino y es una realidad, cada miembro de
una familia después hace otra familia pero cuando estaban juntos son una
familia, unida.
La iglesia debe de buscar la unidad, si estuviéramos todos
unidos orando por una causa la respuesta seria más rápida y mientras no estemos
en el mismo propósito, en el mismo sentir las cosas no van avanzar y Dios quiere
un pueblo comprometido no con lo terrenal sino con Él, no por conveniencia sino
por servirle a Él.
Cuando no estamos cerca como hermanos nos
enfriamos, cuando no hay comunicación nos vamos alejando, cuando no estamos
activos nos vamos apagando porque nos separamos de la palabra, nos separamos de
la unidad y la
familia de Dios debe estar siempre unida.
Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su
trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo!
que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren
juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? (Eclesiastés
4:9-11)
Es necesario que comprendamos que todos estamos
propensos a caer, estamos propensos a fallar pero cuando hay una hermana,
familia cercana primero te va aconsejar, nos va tratar de alentar, nos va dar
un consejo y por ultimo nos va tirar la oreja pero va a ver alguien que nos va
estar ayudando para que no caigamos, no que nos critiquen sino que va estar ahí
para levantarnos, aconsejarnos, a lo mejor disciplinarnos pero una persona sola
se hunde en el barro y se pierde, la iglesia, nuestro Dios y el Espíritu santo
hacen la unidad perfecta.
La iglesia necesita ser familia porque es familia
pero necesita entender el concepto, comunicación, lealtad, compañerismo, los
hermanos se ayudan, los hermanos se cuidan, los hermanos no tienen envidia del
otro sino que se gozan.
Congregación cristiana de resturacion de fe Elohim.

Leave a Comment