La cruz.


¿Qué es la cruz?
En una sola palabra es amor.

La eternidad no existiría si no hay amor, no existiría la eternidad en el Señor si no hay amor, no existiría la vida eterna si no hay amor, porque el solo hecho de conocer la palabra AMOR es como algo suave, delicado, el amor lo supera todo.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16)

Cuando dice: Porque de tal manera… es como una exclamación, es como una declaración de amor, no podemos entender el amor tan grande del Señor sino sabemos expresarlo, Porque de tal manera… cuando nos encontramos con este texto es porque no existe en la biblia una palabra para explicarlo, no existe en la palabra del Señor la forma de explicar y si buscamos en el diccionario tampoco la vamos a encontrar, Porque de tal manera amó Dios a mi… ni nuestra esposa, madre, ni nuestros hijos nos ama como nos ama Dios, si no entendemos el amor del Señor no podemos entender o creer que Él nos da una vida eterna, como vamos a creer si no sentimos el amor.

Hay padres que dejan de comer por los hijos, padres que no se compran ropa por los hijos, padres que a veces sus zapatos están rotos pero los hijos andan bien vestidos, padres que son obreros que dejan todas sus fuerzas por amor a los hijos, padres que aun estando enfermos se levantan para ir al trabajo después llegan enfermos y después al otro día tienen que seguir enfermos, padres por haber escases económica en la casa siempre todo va para los hijos, siempre ha existido ese amor pero la palabra de Dios nos dice que el amor de Dios es de tal manera que no se compara.
Dios nos consideró para amarnos, no teníamos nada para que Él nos considerada para amarnos, que bueno hay en nosotros para que de tal manera Dios nos haya considerado para amarnos, nada de lo que nosotros podamos haber vivido Dios lo considera para amarnos.

Porque nosotros entendiendo que no tiene explicación la forma que Él nos amó vivimos en desobediencia, vivimos a nuestra manera, vivimos en este mundo y para este mundo olvidando que el hijo de Dios dejo su reino, dejo su trono para mostrarnos de tal manera que nos amó y en nosotros no produce nada.

El hijo de Dios fue mandado a sufrir todo en su humanidad para favorecer al que consideraría o tomaría en cuenta para ser usado, por considerar que Él nos amó no debemos dejar el evangelio, por considerar que el invirtió tanto en nosotros tenemos que pelear en contra de nuestros malos hábitos, malas costumbres, pelear con nosotros mismos para seguir adelante porque no podemos explicar cómo nos amó si sabemos cómo somos como personas porque Dios no se equivoca con nadie porque Él nos conoce desde antes de la fundación del mundo.

Dar es entregar, favorecer, desprenderse, regalar.

Si damos algo no lo podemos quitar, que ha dado a su Hijo unigénito… cuando el hijo fue dado para nosotros y lo recibimos como regalo en nosotros deposito vida eterna y aun así somos soberbios, llevados a nuestras ideas, ¿alguna vez nos hemos puesto a pensar cómo va ser nuestra vida allá en el reino, nos hemos imaginado como va hacer?, ¿hemos pensado en esa vida eterna? el que Él nos haya considerado ya es algo grande, muchos hablan que se van a encontrar con sus seres queridos, otros que no se van a conocer como hay no hay sexualidad van a ser todos iguales dicen, hay una infinidad de cosas que se hablan con respecto a la vida eterna pero la vida eterna es que todo los que han creído van a estar con Jesús, Él va ser nuestro Señor, rey por la eternidad.
Es tan grande la consideración de Dios para llevarnos aquel lugar, solo Dios sabe quién es salvo, nosotros podemos considerar el amor de Dios en nosotros para poder llevarnos a andar, para caminar, porque la vida eterna no la vamos a vivir allá tenemos que vivirla aquí y cuando tenemos que vivirla aquí tenemos que pensar que allá es diferente con respecto a lo que es lo espiritual, físico que no existe, es espiritual, un reino espiritual pero aquí nos preparamos para que crezca en nosotros el hombre y mujer espiritual tenemos que considerar el amor de Dios de tal manera que no tenemos que adulterar, no tenemos que ser infieles, no tenemos que ser mañosos, soberbios, tibios, imaginemos lo que nos espera.

Cuando nuestro Señor Jesucristo está en la cruz es la vida terrenal de nuestro Señor Jesucristo que se manifiesta, ahí entrega su vida cronológica, lo establecido por Jehová Dios para cumplirse el plan perfecto para nosotros, darnos el privilegio de ser hijos de Dios y se comienzan a cumplir las promesas que están escritas en la palabra para los que creen porque manifiesta luego de su resurrección que Él es eterno, nuestro Señor padeció en lo físico pero Él siempre fue eterno porque Él vino de eternidad, cuando Él muere se cumplió el tiempo cronológico de vida terrenal pero el traspaso esa barrera para resucitar y manifestar que Él nunca moriría, que nunca tendría muerte porque Él es la verdad y la vida.


Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. (Romanos 5:8)

Aquí se comienza a cumplir la promesa de vida eterna porque Él murió por nosotros, murió en una muerte física, terrenal murió por nosotros, resucito por nosotros y hoy vive por nosotros, y Él está en nosotros y con nosotros con promesa de vida eterna.

Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. (Hebreos 13:8)

Si Él murió por nosotros está confirmando que nuestro Señor Jesucristo es el mismo de ayer que dio su vida por los creyentes de ese entonces y los de ahora por siempre.

Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas (Hebreos 1:1-3)

Jehová Dios hizo una eternidad, universo para Él, para su hijo se sentó a su diestra para manifestarnos y ahora es promesa para nosotros sí creemos.

Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. (Apocalipsis 22:13)

Él fue el primero en entregar su vida, Él primero en resucitar no hay otro, ningún ser humano va poder hacer lo que el hizo.



Congregación cristiana de restauración de fe ELOHIM.
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